La modernización de un chalé de los años 70

María Bausán María Bausán
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Destinada a vivienda vacacional, esta casa de los años 70 había ido languideciendo con el tiempo. Aunque su estado de conservación era bueno, no se le había prestado la suficiente atención en los últimos años y no se había adaptado a los nuevos tiempos y estilos, conservando su estética de hace cuarenta años. Por eso, los propietarios lo tuvieron claro: ¡Había llegado el momento de la reforma!

El proyecto, llevado a cabo por el estudio de Diego Zuazo Arquitectos pretendía modernizar la casa tanto por dentro como por fuera. Para ello se cambió la distribución, siguiendo tendencias más actuales. Además, sin perder el aire rústico con el que se había diseñado, se actualizó la decoración para crear un ambiente más agradable y moderno. ¡Descubramos esta reforma!

Antes: una cocina muy rústica

La vivienda había sido concebida como una casa de vacaciones, donde desconectar del estrés diario y la ciudad. Por eso, la decoración había creado ambientes rústicos y muy conectados con la arquitectura rural y de pueblo. La cocina, con alicatado en verde, madera oscura y demasiadas cortinas de cuadros parece sacada de otra época. ¿Cómo se habrá planteado el cambio?

Ahora: rústica pero moderna

La cocina se diseña siguiendo un estilo más moderno, aunque manteniendo cierto aire campestre y rural. Para empezar, el mobiliario es de inspiración casi minimalista, con muebles de líneas rectas y sin tiradores. Sin embargo, están revestidos en madera, lo que le da un aire más cálido y acogedor. 

Por otro lado, el ambiente recargado que veíamos en la fotografía anterior es ahora mucho más diáfano y agradable. Se ha instalado una península que se convierte en el office de la cocina, con dos taburetes blancos de estilo rústico.

Antes: madera que oscurece

En el salón nos encontramos con una escalera en la que se ha incrustado la chimenea. La madera oscura recubre la escalera y recorre el techo a través de una cubierta con vigas de madera. El suelo está pavimentado con baldosas de barro cocido. Todo esto consigue crear un ambiente de casa en el bosque, cálida, pero un poco oscura y poco actual. 

Ahora: tonos que aclaran el espacio

Tras el cambio se ha optado por tonalidades más suaves, que hagan menos fuerte el contraste entre el color de la madera y el de la pared. Ahora, esta se ha enlucido en color crema y la madera que reviste las vigas del techo es mucho más clara. En la escalera se ha modernizado la chimenea y se ha cerrado el espacio a través de un vidrio que permite que la luz siga fluyendo al espacio posterior.

Al otro lado

Ese espacio posterior del que hablábamos antes es el que nos muestra la fotografía sobre estas líneas. Por un lado, la escalera de acceso a la planta superior, por otro, una entrada que reproduce la línea marcada en el salón: colores crema, mobiliario con cierto aire rústico y tonos claros en la madera. 

Espacios interconectados

Otro de los grandes cambios de la vivienda ha sido la conexión de los espacios. Eliminando las antiguas compartimentaciones, tan poco funcionales, se han unido diferentes espacios. Así, del salón se accede a un comedor estanco que se nutre de la luz que le llega de las diversas habitaciones con las que está conectado. Unas puertas correderas abren o cierran el acceso a la cocina, que de esta forma puede convertirse en una habitación aislada cuando estamos cocinando y no queremos que la casa se llene de humos, o si corremos las puertas, una parte más de la gran habitación que compone la zona de día.

Antes: un dormitorio a la vieja usanza

Nos asomamos a uno de los dormitorios de la planta de arriba para descubrir una decoración que con el tiempo se ha quedado un poco anticuada. Se trata de una habitación sencilla, compuesta solo de lo imprescindible, pero con cierto aire acogedor. Sin embargo, los muebles y, sobre todo, los textiles se han quedado ya un poco desfasados.

Después: acogedor y más actual

En la planta superior se repiten las premisas establecidas en el piso de abajo. Los colores crema revisten las paredes, y en este caso también los textiles, y los acabados en madera tienen tonos suaves y cierto aire desgastado y shabby chic. La decoración sigue siendo acogedora, pero al mismo tiempo se ha conseguido darle un toque más elegante y formal, en especial gracias al uso de los cojines y los textiles.

Antes: una terraza poco funcional

Por último, vamos a echar un vistazo a la vivienda por fuera. En realidad, el estado de la casa es muy bueno, pero puestos a llevar a cabo una importante reforma se estudió también la posibilidad de eliminar aquellos elementos que no eran funcionales. Es el caso de ese balcón en la planta superior. Visualmente es atractivo, pero a la hora de la verdad, los propietarios no lo utilizaban nunca, por lo que se buscaron soluciones para darle una mejor función.

Después: la terraza se introduce en la casa

Casas rústicas por DE DIEGO ZUAZO ARQUITECTOS
DE DIEGO ZUAZO ARQUITECTOS

Fachada posterior al jardín. Porche

DE DIEGO ZUAZO ARQUITECTOS

La solución pasó por eliminar esa terraza e incorporarla a la vivienda, aumentando así los metros cuadrados de la planta superior. También se sustituyeron las puertas de acceso al jardín por ventanas y se volvió a pintar la fachada, se cambió la carpintería de las ventanas y se actualizó el aspecto exterior de la vivienda.

Hasta aquí la reforma y modernización de esta casa unifamiliar. Si quieres leer más sobre reformas, te recomendamos que le eches un vistazo La modernización de un viejo palacete italiano.

Casas modernas por Casas inHAUS

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